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Archive for the ‘Microbiología’ Category

Arsénico en bacterias, ¿un nuevo modo de vida?

2 diciembre, 2010 9 comentarios

Y el misterio, unas dos horas antes de la charla de la NASA, se desveló gracias a una noticia de Nature. Tras dos días con una intensa expectación y rumorología (permitan el uso del palabro) sobre qué habían encontrado esta gente que daría un golpe en la astrobiología, donde hasta se incluían ideas sobre el descubrimiento de vida en Titán o alguna foto simpática de E.T., ya tenemos la respuesta. Aunque no es cierto que la tengamos ahora, durante el día de ayer ya se filtró por la red que muy seguramente tendría que ver con el arsénico aunque no de qué manera. Aun así, eso no impidió que diversos “lugares especializados en información” siguieran con sus hombrecillos verdes y esas cosas.

Como imagino que sabréis, el fósforo es un elemento de importancia en nuestra química orgánica ya que forma parte de moléculas tan importante como los monómeros del DNA y RNA, así como también del ATP, molécula energética por excelencia, o en los propios lípidos de membrana como bien indican en la noticia. Es un elemento crucial para el correcto funcionamiento de una célula y su falta o intercambio parecía ser letal… Hasta ahora. Lo que han descubierto es un integrante de las proteobacterias, de la familia Halomonadaceae, parece que es capaz de suplir el fósforo por arsénico en varias moléculas. El arsénico y el fósforo son dos elementos ciertamente parecidos, de hecho el primero está debajo del segundo en la tabla periódica, y el ion arsenato (AsO43-) tiene una estructura tetraédrica con sitios de unión idéntico al fosfato.

El caso es que esta bacteria se ha encontrado en el Mono Lake, en California, un lago donde la concentración de arsénico es bastante elevada. Lo que se intentaba buscar ahí eran microorganismos que pudieran usar arsénico y no solamente tolerarlo. Una vez recogidas las muestras, éstas se diluyeron hasta que no quedó nada de fosfato en el medio (homeopatía de fosfato, vaya) y se vio que una bacteria creía más rápido que las otras. De hecho, con únicamente arsénico en el medio, el bicho crece a un 60% de la velocidad que en presencia de fosfato.  Se ha utilizado arsénico marcado radiactivamente para ver las localizaciones donde se encuentra el elemento observando que estaba presente en proteínas, lípidos y ácidos nucleicos, con unas cantidades más o menos cercanas en las que está situado el fosfato. También sometieron las muestras a rayos X del sincrotron y observaron que el elemento tomaba forma de arsenato y que formaba enlaces con el oxígeno y el carbono como el fosfato. Pero que todo esto no os deslumbre, técnicas posteriores basadas en espectroscopía de masas aun no aseguran que el elemento haya tomado la función del fosfato en el DNA y el RNA .

Como podemos ver en el comentario de Felisa Wolfe-Simon, una de las responsables del descubrimiento, es fácil ser atrevido con estos resultados preliminares:

Our data are strongly suggestive of arsenic replacing phosphorus,

Sin embargo, hay otros investigadores que arrojan algo de escepticismo a esta afirmación tan prematura como podemos ver en el comentario de Mary Voytek:

I think no single one of their measurements can prove that arsenate is doing what phosphate normally would,(…) I will conservatively say that it’s very hard to come up with an alternative explanation.

Es importante conocer en un futuro si el arsénico forma parte de verdad de esas moléculas que hemos visto tal y como dice Barry Rosen, bioquímico de la Universidad de Florida:

It would be good if they could demonstrate that the arsenic in the DNA is actually in the backbone, (…) What we really need to know is which molecules in the cell have arsenic in them, and whether these molecules are active and functional,

Sin embargo, también hay puntos de vista más conservadores como por ejemplo el de Steven Benner, quien nos alerta de algunos detalles interesantes sobre la química del arsenato, como por ejemplo el tiempo de vida inferior respecto al fosfato en el agua de los enlaces que forma, del orden de minutos. Comenta que será un descubrimiento “fenomenal” cuando esté respaldado por las pruebas químicas pertinentes:

It remains to be established that this bacterium uses arsenate as a replacement for phosphate in its DNA or in any other biomolecule found in ‘standard’ terran biology, (…)It means that many, many things are wrong in terms of how we view molecules in the biological system.

Resumiendo, aunque el descubrimiento no deja de ser interesante a priori, es fácil caer en el júbilo de asentar una química con el arsénico en el papel del fosfato a estas alturas pues aun quedan muchos datos que tomar y que analizar. No obstante, en el instante en el que se confirmen todos estas hipótesis, será algo bastante importante en el estudio de diversas áreas dentro del terreno de la biología, y en buena manera, de la astrobiología. No olvidemos que de ser cierto, será una constatación de que la vida puede adoptar más formas que la que conocemos aquí, algo que ya se ha postulado teóricamente pero que carecía de un respaldo físico.

PD: os dejo el enlace al artículo de Science:

http://www.sciencemag.org/content/early/2010/12/01/science.1197258.abstract

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Alcanos bacterianos

3 agosto, 2010 52 comentarios

La escasez de los combustibles fósiles está impulsando toda aquella investigación cuyos subproductos puedan quemarse en un motor de combustión. Gracias o no a esta situación, esta semana se ha publicado en science un trabajo que identifica y caracteriza los enzimas responsables de la síntetis de alcanos en cianobacterias. Los modelos estudiados hasta ahora con dicha actividad eran eucariotas (podemos encontrar alcanos en la cutícula de las hojas o como feromonas) sin embargo, había indicios fuertes de que dicha actividad se encontraba presente en diversos grupos de cianobacterias. El grupo de Schirmer utilizó los abundantes datos genómicos de este phylum para identificar a los enzimas responsables de dicha actividad. Primeramente, cultivaron 11 cianobacterias de genoma conocido y evaluaron la presencia de alcanos en los cultivos. De los positivos, intersectaron sus genomas y encontraron diversos genes con función desconocida comunes a todos las bacterias cultivadas. De los genes hipotéticos más plausibles dos resultaron ser los correspondientes a las enzimas implicadas en la síntesis, en la que un ácido graso se reduce a aldehído para luego descarboxilarse. La función de los genes putativos se confirmó mediante estudios knock in en Escherichia coli y knock out en Synechocystis sp.

A la izquierda los cromatogramas del control y el knock out para Synechocystis sp. A la derecha la ruta de síntesis de alcanos con los enzimas descubiertos.

El estudio se completó caracterizando cinética y mecanísticamente las enzimas implicadas. De nuevo un trabajo completo que da gusto leer y que abre nuevos caminos en el campo de los biocombustibles.

A. Schirmer, M. A. Rude, X. Li, E. Popova and S. B. del Cardayre. (2010) Microbial Biosynthesis of Alkanes. Science 329:559

El papel del sesgo mutacional AT en la reducción de los genomas de endosimbiontes

19 junio, 2010 5 comentarios

La evolución reductiva de los genomas es un fenómeno frecuente en los endosimbiontes como muchas bacterias que presentan una asociación con células eucariotas de organismos más complejos, sea esta parasítica o mutualista. La disminución de la complejidad metabólica y reguladora puede ser entendida en el marco de asociaciones estables en las que el endosimbionte vive en un medio finamente regulado. Sin embargo, el conjunto de mecanismos evolutivos que permiten dicha reducción y la importancia relativa de cada uno de ellos sigue siendo hoy en día un tema abierto para los biólogos evolutivos.

Uno de los ejemplos más cercanos que tenemos (el Institut Cavanilles es uno de los grupos líderes en su estudio) son las enterobacterias del género Buchnera. Estos endosimbiontes viven el interior de células especializadas (bacteriocitos) de algunos áfidos que se alimentan exclusivamente del contenido de los vasos del floema y, por tanto, presentan una dieta pobre en compuestos nitrogenados. La relación con Buchnera es simbiótica siendo la bacteria la que le proporciona aminoácidos (triptófano entre otros) a cambio de un entorno celular tremendamente estable. La transmisión se da por infección de los oocitos suponiendo un cuello de botella para las poblaciones de Buchnera.

La secuenciación de su genoma nos ha permitido evaluar hasta que punto se ha reducido y su estudio puede resultar relevante para determinadas aproximaciones hacia el genoma mínimo. Moran y Brynel determinaron en sendos trabajos que algunos genes de Buchnera exhibían unas tasas evolutivas altas y un ratio bajo de sustituciones sinónimas frente a no sinónimas. Este ratio fue atribuido a un mayor número de sustituciones no sinónimas debido a la dinámica poblacional (con sucesivos cuellos de botella, escasa recombinación y consecuente acción del trinquete de Muller) combinado con un sesgo mutacional hacia AT. Esta tendencia a presentar genomas ricos en AT, la podemos encontrar en otras bacterias intracelulares como Mycobacterium leprae (pese a formar parte del grupo de los actinomicetos –elevado GC-) pudiendo ser debida a una  conjunción de un sesgo mutacional hacia AT con un ambiente muy estable.

La reducción genómica puede estar relacionada con este sesgo mutacional al ser los codones de parada ricos en AT. Esto provocaría la acumulación de genes inservibles que podrían reducir las tasas de crecimiento de la población, favoreciendo la pérdida final de los mismos. El sesgo mutacional también está correlacionado con la longitud de los genes, siendo más cortos aquellos que son más ricos en AT. En 1999 el grupo de Charles, evaluó los mecanismos de delección en Buchnera a partir de análisis de secuencias. Además de concluir que los genes de Buchnera eran más pequeños que los ortólogos de otras enterobacterias como Escherichia coli, obsevaron un mayor número de delecciones en los genes con alto contenido AT respecto a los de GC. Los autores, sin embargo concluyeron que la reducción del genoma de Buchnera (de tan solo 657 kb) no puede ser explicada por el sesgo mutacional AT junto con el sesgo hacia delecciones. Otros factores como el trinquete de Muller bien podrían explicar el patrón observado.

Con la secuenciación de otros endosimbiontes se dispondrá de más datos para esclarecer el papel relativo de cada uno de los mecanismos implicados en la reducción de sus genomas.

“No es magia, es marketing”

25 abril, 2010 46 comentarios

Ayer apareció un artículo en  El PAÍS con el título “Doctor, recete este yogur”1que hablaba de la actual polémica sobre la promoción de algunos productos alimentarios, los llamados probióticos, que supuestamente mejorarían la salud y el bienestar de sus consumidores. Los probióticos se han puesto muy de moda con el interés creciente en lo que yo tildaría de “salud fácil”, consistente en consumir productos que protegen nuestra salud del día a día y en los que la gente deposita su confianza al ritmo del comercial “no es magia, es ciencia”.

El artículo me ha parecido interesante a la vez que tranquilizador porque asegura que las agencias de salud europeas están comenzando a endurecer los controles a estos productos y muy especialmente a regular su publicidad. Por fin parece que la ciencia se va a imponer sobre el duro marketing que desde hace pocos años nos bombardea con alimentos ricos en Omega 3, antioxidantes o bacterias que regulan nuestra flora. Por los datos citados se deduce que la situación comenzaba a ser alarmante:La agencia europea comienza a emitir dictámenes y los resultados son demoledores. El 80% de los anuncios de más de 1.000 peticiones analizadas para alegaciones genéricas ha sido rechazada1, y lo que queda…

Para analizar más en profundidad toda esta polémica hablaré sobre uno de los probióticos estrella que seguro conoceréis, el famoso Activia de Danone. Para ello introduciré un poco en qué consiste el producto así como la evidencia científica que he podido extraer de, en mi opinión, una limitada publicación científica disponible. Pongo además a vuestra disposición toda la bibliografía referenciada.

En una demanda judicial en Los Ángeles del 25 de Enero de 2008, en contra de Dannon (Danone en EEUU) se objetaba que los estudios no corroboraban lo que afirmaba la empresa sobre los efectos de algunos de sus productos 2. Uno de los productos incluidos en la demanda era el denominado Activia, que en España se ha publicitado de manera bastante agresiva en 6 campañas televisivas y en numerosos medios de comunicación. Activia es un yogur probiótico producido por la empresa Danone en más de 30 países i que contiene de forma característica la bacteria Bifidobacterium animalis, subespecie lactis, cepa DN173 010 3.

El género Bifidobacterium contiene bacterias anaerobias de tipo gran positivo, con más de 30 especies i que de manera habitual habitan el tracto gastrointestinal de mamíferos como bacterias comensales. En humanos se han aislado hasta 11 especies de Bifidobacterium, dentro de las cuales no se ha encontrado B.animalis 8. Esta última especia ha tomado interés en los alimentos funcionales por presentar una elevada capacidad de supervivencia en el tracto digestivo humano sin colonizarlo 7, además de por qué algunos estudios han evidenciado que su consumo puede aportar efectos beneficiosos para la regulación del tránsito i la flora intestinal, tanto en condiciones de salud como de enfermedad 4,5,6,7,9,10,11,12,13.

En sujetos que no presentaban ningún desorden gastrointestinal los estudios realizados hasta ahora se han centrado en la duración del tránsito intestinal i la frecuencia de deposiciones, así como en el grado de confort digestivo 4,5,6,11,12,13. En el primer caso todos los estudios eran similares i tenían un diseño de doble ciego (menos los artículos 11, 12 y 13), donde un grupo de individuos consumía diariamente un producto lácteo fermentado con B. lactis DN173 010 i el grupo control un lácteo que no presentaba esta bacteria. Los estudios, que duraban 14 4,11,12,13, 40 5 y 116 días, concluían que el consumo de esta bacteria disminuía significativamente el tiempo de tránsito colónico un 20.6-21% 6,13, especialmente en mujeres 4,5,6,12,13 i más marcadamente en aquellas con un tránsito inicial de >40 h 4,5. Además, el número de deposiciones aumentaba significativamente en uno estudio 4 y no presentaba cambios en otro 5. En el segundo caso, el estudio concluía que el 82.5-84.3% de los participantes que consumieron la bacteria regularmente durante 14 días reportaban un mayor confort digestivo respecto el grupo control 1.

Por otro lado, los estudios con personas que presentan trastornos gastrointestinales se han centrado en los posibles beneficios de B. lactis DN173 010 en la constipación funcional 10 i en la asociada al Síndrome de Colon irritable 9. En ambos estudios se dice que la aceleración del tránsito intestinal resultante del consumo de lácticos fermentados con la cepa de Bifidobacterium mejora los síntomas: en el Síndrome de Colon irritable disminuiría la distensión abdominal i la sensación de hinchazón 9, mientras que en la constipación aumentaría la frecuencia de defecación y la consistencia de las heces 10.

Además, análisis bioquímicos han aportado evidencia de actividades enzimáticas de B. lactis DN173 010 que optimizan la inmunidad i previene de procesos neoplásicos:

  • Estimula la producción de IgA anti-rotavirus, mejorando la respuesta inmunológica durante la diarrea infantil causada per este virus 7.
  • Presenta actividad β-fructofuranosidasa y β-galactosidasa in vitro e in vivo en ratas; siendo ambas actividades enzimáticas marcadores positivos de la salud del colon 7.
  • Pueden realizar la bioconversión de aminas heterocíclicas, que son potentes carcinógenos del colon, así como disminuir su producción 7.
  • Contribuyen a la actividad Sal biliar hidrolasa dentro del tracto gastrointestinal de cerdos, de manera que se ha observado una disminución de la presencia de sales biliares secundarias citotóxicas, como los ácidos biliares no conjugados 7,15. No obstante, los estudios en humanos no aportan un cambio significativo en la excreción de sales biliares secundarias asociada al consumo de la bacteria 5,7.

Ahora bien, no todo son beneficios. Bifidobacterium es uno de los géneros bacterianos más seguros i el riesgo de infección en consumidores sanos a través de la ingesta de productos lácteos que la contienen es extremadamente baja. No obstante, este género, y también específicamente la cepa B. lactis DN173 010, contienen el gen tet (W), que confiere resistencia a tetraciclina 8,14. Este hecho como veremos puede suponer un problema importante.

Teniendo en cuenta los resultados obtenidos por los estudios científicos parece claro que el consumo de productos probióticos con B. lactis DN173 010, como el Danone Activia, facilita el tránsito intestinal tal y como asegura la publicidad. No obstante, antes de quedar “convencidos” recomiendo que se lean el review de Anna Chmielewskai i Hania Szajewska 10, puesto que proporciona una perspectiva crítica con la que me identifico i a la que he querido aportar las conclusiones extraídas de la indagación en el tema.

La resolución a la que llegan las autoras del review es que la evidencia todavía es limitada. Si analizamos la metodología de los estudios que concluyen con los beneficios de consumir B. lactis DN173 010 4,5,6,7.9,10,11,12,13 vemos que el número de participantes es muy reducido (50 4, 36 5, 72 6, 34 9, 371 11, 200 12, 50 13); que algunos estudios utilizan procedimientos poco fiables (11,12 y 13 no hacen uso de doble ciego); que el estudio más largo solo dura 40 días (qué pasa entonces con los efectos del consumo crónico) 10, y un hecho que considero clave, la falta de imparcialidad, dado que los estudios 4,5,6,7,9,11,12 y 13 están patrocinados por Danone y/o han sido realizados en centros de investigación adscritos a la empresa.

Además, aunque el consumo de esta bacteria no supone ningún riesgo para la salud del consumidor, se debería ir con cuidado con la presencia del gen de resistencia a tetraciclina tet (W). Pese a ser mínimo, existe riesgo de transferencia horizontal del gen a patógenos intestinales 14. Es por ello que algunos autores recomiendan la eliminación de esta cepa como probiótico o la inactivación irreversible del gen de resistencia 8.

Así pues, considero la publicidad de Activia poco honesta por parte de Danone, teniendo en cuenta que da una visión muy refutada de los beneficios de consumir Bifidus. Además me resulta descarado el predominio del marketing en detrimento de la realidad científica, puesto que en los productos Activia se refieren a Bifidobacterium animalis DN173010 con el nombre inventadoBifidus ActiRegulari”.

No digo que consumir estos yogures suponga un riesgo para el consumidor, sino que su beneficio real se ha adelantado a la evidencia científica y por tanto no merece el trato publicitario dado por Danone. Así mismo, me sorprende que la comunidad científica haya comenzado tan tarde a analizar estos productos de manera independiente a los intereses económicos de estas empresas; si se fijan los artículos 10 y 14 son los únicos críticos con el consumo de Bifidobacterium animalis DN173010 y ambos han sido publicados en Enero de este año, mientras que los estudios de Danone se publican desde 2001.

Es posible que los probióticos sean en un futuro potentes recursos para tratar trastornos intestinales, inmunológicos y/o nutricionales, no obstante este potencial no debería ampararse al interés de algunas empresas alimentarias, si no al ámbito científico-sanitario. A diferencia de las primeras su trabajo e inversión va dirigida a garantizar la salud de “sus pacientes” y no de “sus consumidores”. Nos encontraríamos pues con un debate abierto similar al de las industrias farmacéuticas, aunque por suerte con menos repercusión socio-económica.

1)http://www.elpais.com/articulo/sociedad/Doctor/recete/yogur/elpepisoc/20100424elpepisoc_1/Tes

2) http://www.pe.com/business/local/stories/PE_Biz_S_webonly19-dannon.3f487f2.html

3) http://www.activia.es

4) Nishida S, Ishikawa Y, Iino H. Effect of Bifidobacterium lactis DN173 010 on the Intestinal Transit Time, the Condition of Defecation and Intestinal Microflora: A Randomized, Doubleblind, Placebo-controlled, Cross-over Study among Healthy Japanese Women. Research and Development Department, Danone Japan Co. Tokyo, Japan. 2009.

5) Marteau P, Cuillerier E, Meance, Gerhardt MF, Myara A, Bouvier M et al. Bifidobacterium animalis strain DN-173 010 shortens the colonic transit time in healthy women: a double-blind, randomized, controlled study [monografia a internet]. Paris: Danone Vitapole, Nutrition Research; 2001 [accés 9 d’abril de 2010]. Disponible en: www.interscience.wiley.com

6) Bouvier M, Meance S, Bouley Ch, Berta JL y Grimaud JC. Effects of Consumption of a Milk Fermented by the Probiotic Strain Bifidobacterium animalis DN-173 010 on colonia Transit Times in Healthy Humans. Bioscience Microflora Vol. 20(2), 43-48, 2001.

7) Picard C, Fioramonti J, Francois A, Robinson T, Neant F, Matuchansky C. Review article: bifidobacteria as probiotic agents – physiological effects and clinical benefits. Aliment Pharmacol Ther 2005; 22: 495–512.

8) Meile L, Blay GL, Thierry A. Safety assessment of dairy microorganisms: Propionibacterium and Bifidobacterium.  International Journal of Food Microbiology 126 (2008) 316–320

9)  Agrawal A., Houghton L.A., Morris J., Reilly B.,D., Guyonnet D., et al. Clinical trial: the effects of a fermented milk product containing Bifidobacterium lactis DN-173 010 on abdominal distension and gastrointestinal transit in irritable bowel syndrome with constipation. Alimentary Pharmacology and Therapeutics. 2009; 29(1): 104-114.

10) Chmielewska A, Szajewska H. Systematic review of randomised controlled trials: Probiotics for functional constipation. World J Gastroenterol 2010 January 7; 16(1): 69-75

11) Guyonnet D, Woodcock A, Stefani B, Trevisan C, Hall C. Fermented milk containing Bifidobacterium lactis DN-173 010 improved self-reported digestive comfort amongst a general population of adults. A randomized, open-label, controlled, pilot study. Journal of Digestive Diseases. 2009; 10: 61–70.

12) Meance S, Cayuela C, Turchet P, Raimondi A, Lucas C, Antoine JM. A fermented milk with a bifidobacterium probiotic strain dn-173 010 shortened oro-fecal gut transit time in elderly. Microb Ecol Health Dis 2001; 13: 217-222.

13) Meance S, Cayuela C, Raimondi A, Turchet P, Lucas C, Antoine JM. Recent Advances in the Use of Functional Foods: Effects of the commercial fermented milk with bifidobacterium animalis strain dn-173 010 and yoghurt strains on gut transit time in the elderly. Microb Ecol Health Dis 2003; 15: 15-22.

14) Gueimonde M, Flórez AB, van Hoek AH, Stuer-Lauridsen B, Strøman P, de Los Reyes-Gavilán CG, Margolles A. The genetic basis of tetracycline resistance in Bifidobacterium animalis subsp. lactis. Appl Environ Microbiol. 2010.

15) Lepercq P. Bifidobacterium animalis strain DN-173 010 hydrolyses bile salts in the gastrointestinal tract of pigs.Scand J Gastroenterol 2004; 39: 1266–71.

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Agradecimientos a mis compañeros del grupo 2 de microbiología de la UPF, por aportar la información y la bibliografia necesaria para editar esta entrada. Asímismo en nuestros blogs recomendados añado el blog de microbiología del curso de biología 2009/10 de la UPF, donde encontrareis artículos sobre diversos temas de actualidad relacionados con el ámbito de la microbiología.

¿Árboles o anillos?

30 agosto, 2009 2 comentarios
Desde que emergió en nuestro planeta, la vida ha sufrido muchos cambios. Las características fundamentales de las diferentes formas de vida que han existido en la Tierra han variado ampliamente a lo largo de su evolución. En este espectáculo biológico, la endosimbiosis ha tenido un papel de tremenda importancia: la aparición de la célula eucariota fue un proceso clave en la cronología de la vida terrestre. Pero, ¿y si la endosimbiosis hubiera tenido un papel todavía más relevante como mecanismo evolutivo?
Hace una semana, leyendo el blog de Carl Zimmer vi un post en el que presentaba un artículo publicado por James Lake, tres días antes. Lake, investigador de la Universidad de California, fue quien propuso en 1984 la hipótesis de los eocitos, que tan buena acogida ha tenido posteriormente. En el artículo del pasado 20 de agosto, Lake propone que la endosimbiosis fue también responsable de la introducción de una novedad evolutiva anterior a la de la célula eucariota, y de repercusiones aún más básicas. Sugiere que las bacterias Gram negativas se podrían haber formado a partir de una endosimbiosis entre actinobacterias y clostridios.


Lake, 2009

Esta hipótesis se sustenta en el análisis de presencia/ausencia de ciertas proteínas de más de 3000 procariotas diferentes, computado mediante métodos que distinguen entre árboles y anillos evolutivos. Los anillos evolutivos, como el mostrado en la imagen de más arriba, o este otro, muestran relaciones de fusión génica o genómica, en lugar de referirse a una descendencia vertical estricta. La información sobre los métodos la podéis encontrar esbozada en el artículo de Lake, y con mayor profundidad en algunas de sus anteriores publicaciones.
Las bacterias Gram negativas han tenido una repercusión enorme en la evolución biológica, geológica y atmosférica, y, si la hipótesis de Lake fuera cierta, el potencial de la endosimbiosis como mecanismo evolutivo tendría una doble ilustración bastante llamativa, como parte del origen de los dos taxones más diversos y significativos para la vida de nuestro planeta. Además, cabe destacar que en la génesis de la célula eucariota participaba al menos una bacteria Gram negativa. Como dice Zimmer, estaríamos formados por microbios dentro de microbios dentro de microbios.

 

LAKE, J. A. (2009), Evidence for an early prokaryotic endosymbiosis, Nature, 460: 967-971

PS: El artículo es muy reciente y no he leído ningún comentario más que el muy respetuoso de Carl Zimmer. Me gustaría mucho que comentaseis (autores, lectores, visitantes casuales y demás amigos invisibles) vuestra opinión sobre esto. La verdad es que alegraría un poco el blog =)