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Archive for the ‘Biología sintética’ Category

¡¡¡Salimos en Science!!!

17 diciembre, 2010 Deja un comentario

No es por ser amarillos pero, en pequeñito y con un píxel por nariz, salimos en Science. En el número de hoy, dedicado a recopilar los grandes avances científicos del año, ha quedado un pequeño espacio en la sección de Books et al para comentar el iGEM de este año en el que dos de los autores de este blog (Daniel Tamarit-reconocible por su “pelo” rojo- y José Aguilar-con cara de euforia-) han participado. Para los que no conocen iGEM, se trata de una genial idea del M.I.T con la que impulsar el campo emergente de la biología sintética a través de una competición. Este concurso internacional reúne undergraduates dedicados a exprimir durante el verano (y más) los pocos recursos que disponen para conseguir desarrollar un proyecto de investigación. Una experiencia muy recomendable en una más o menos realista aproximación al trabajo científico interdisciplinar. No quiero destripar más puesto que, al tiempo, cuando la presión de los trabajos y seminarios se relaje, Dani y Jose nos contarán que han estado haciendo este verano.

El eufórico Valencia team

 

¿Vida artificial? Craig Venter ataca de nuevo

Dijo que volvería con novedades y lo acaba de hacer. Craig Venter y su equipo han publicado un artículo en Science que ya ha movido cielo y tierra en las portadas de prensa internacional  y local. “Vida artificial” o “vida sintética” son términos que se han utilizado para definir el logro de Venter. Es un hito a tener en cuenta y sobre el que vale la pena reflexionar.

En el artículo que firman Gibson et al. se explica cómo han conseguido insertar un genoma artificial (sintetizado de novo) de Mycoplasma mycoides en una célula receptora de Mycoplasma capricolum. Mediante una combinación de síntesis enzimática in vitro y recombinación in vivo en levadura y en E. coli, han conseguido reescribir el genoma de M. mycoides, con ligeras variaciones (entre ellas, 4 “marcas de agua” – secuencias insertadas para distinguir el genoma artificial del original – y un elemento transponible de E. coli que se les coló traviesamente durante el proceso –). Las células se replicaban a tasas similares a las de las formas naturales, y las colonias tenían un aspecto similar a las de M. mycoides. El nuevo ser (“that thing…”, como lo llama Carl Zimmer) tiene el nombre de su padre: Mycoplasma mycoides JCVI-syn1.0.

Izquierda: Colonias de M. mycoides JVCI-syn1.0, de color azul por poseer el gen lacZ, que expresa beta-galactosidasa, y forma un compuesto azul a partir de X-gal. Derecha: Colonias de células originales, sin el gen lacZ y, por tanto, blancas.

La comunidad científica ya ha levantado el pulgar y, al mismo tiempo, bajado los humos de la prensa. Desde luego que es un avance importante, sin duda. Como el propio artículo concluye: el diseño, síntesis, ensamblaje y transplante de cromosomas sintéticos ya no es una barrera a derribar. Pero estamos muy lejos de haber sintetizado vida.

Paralelamente al artículo de Science, Nature también ha querido contribuir a la causa y publica un artículo de opinión con declaraciones de ocho científicos. Es destacable cómo, cada uno a su modo, pretenden transmitir calma y evitar euforias infundadas, al tiempo que remarcan la importancia de tamaño logro.  David Deamer, de la Universidad de California, admite que “el adelanto (…) consiste en haber diseñado e insertado un genoma entero, no sólo un gen”. Con la misma intención y poniendo las cosas en su sitio, Jim Collins, de la Universidad de Boston, dice que “es un avance importante en nuestra capacidad de rediseñar organismos; no representa la creación de vida desde cero”. Más críticos son Steen Rasmussen y George Church, de la Universidad del Sur de Dinamarca y de la Escuela de Medicina de Harvard, respectivamente. El segundo propone una analogía bastante clara: “imprimir una copia de un texto antiguo no es lo mismo que entender el lenguaje que utiliza”, y comenta que “el gran reto sigue siendo el comprender las partes de la célula que permiten que el DNA lleve a cabo su función”. Ésta es la gran limitación en la relevancia del trabajo del equipo de Venter: describe una metodología para sintetizar e insertar grandes fragmentos cromosómicos, pero no nos dice nada acerca de cómo funciona una célula, ni tampoco es lo que pretende. Por otra parte, tampoco se trata de una célula totalmente artificial, dado que ni el citoplasma ni la membrana eran sintéticos.

Es muy divertido, por cierto, leer los comentarios de Venter sobre el uso potencial de estas células “sintéticas”. ¿Qué no podrán hacer con sus nuevos bichos? Mitigar el cambio climático, luchar contra la contaminación de aguas y generar grandes cantidades de biocombustibles, vacunas o suplementos alimenticios son algunos de los proyectos que pregona el autor con el afán transparente de recibir finalmente el premio Nobel.

La parte negativa de todo esto ha sido bien prevista por Juli Peretó, quien rápidamente ha comentado en su bloc la noticia: “Ara ens queda també aguantar les innombrables informacions acrítiques i totes aquelles bajanades dels científics jugant a ser déus… una manera com altra de menysprear els déus.”

Biología sintética: Summer course (UPV)

Construcción de una célulaLa biología sintética aparece como un nuevo campo de la biología y de la ingeniería que aúna conceptos y metodologías básicos de estas y de otras disciplinas. En el desarrollo de esta nueva área se combina lo novedoso con lo potencial, dando como resultado una mezcla efervescente de ideas, aproximaciones y propuestas, que prometen avances espectaculares en los próximos años.

Diseño y remodelación de rutas metabólicas, construcción de células mínimas, creación de sistemas biológicos con estructuras bioquímicas alternativas, modificación de maquinaria celular, elaboración de dispositivos biológicos. ¿Hasta qué punto seremos capaces de crear vida en el laboratorio, o de utilizar piezas biológicas (biobricks) para construir aparatos con función y mecanismo controlados?

La penúltima semana de abril se celebrará en la Universidad Politécnica de Valencia un curso sobre biología sintética impartido por profesores de esa misma universidad, de la Universitat de València, del CSIC, del CSISP, del CRG de Barcelona, de la Universidad de Milán, del CRB de la Academia de Ciencias de Hungría, del CNRS francés, etcétera. Incluye prácticas de “Ingeniería para Biólogos” (drylab) y “Biología para Ingenieros” (wetlab). Horarios, precio, créditos e información sobre el curso y su inscripción en:

http://www.cfp.upv.es/formacion-permanente/cursos/summer-course-on-synthetic-biology_rsstrue-cid22354-.html